Es el último día de obra, ese en el que todos van con prisa. Y sin embargo ahí se juega parte de la vida útil del parquet: los remates perimetrales no son decorativos, cumplen una función técnica precisa.
Por qué una holgura perimetral
Un parquet se mueve con la higrometría: hincha en verano húmedo, retrae en invierno con calefacción. Ese movimiento se produce a lo ancho, y hay que dejarle sitio.
De ahí la junta de dilatación dejada en todo el perímetro, contra las paredes y cualquier elemento fijo. Se cuentan en general 8 a 10 mm como mínimo, y más en grandes anchuras — la referencia habitual es de unos 1,5 mm por metro de ancho de estancia.
Si esa holgura se rellena o se bloquea, el parquet ya no puede expandirse. Empuja, y como no puede ir a ninguna parte, se levanta. Es el abarquillado, y no tiene remedio.
La regla de oro
El rodapié se fija a la pared, nunca al parquet.
Cubre la junta de dilatación sin bloquearla: el parquet debe poder deslizar libremente por debajo. Un rodapié clavado o atornillado a través del parquet convierte una holgura de 10 mm en un punto fijo, y es exactamente lo que no debe ocurrir.
Los tipos de rodapié
| Tipo | A favor | En contra |
|---|---|---|
| Rodapié de madera a juego | Continuidad perfecta con el parquet | El más caro; tono a igualar con cuidado |
| MDF lacado blanco | Económico, contraste nítido, repintable | Teme la humedad en zonas húmedas |
| Junquillo cuarto de bocel | Se pone sobre un rodapié existente, evita desmontarlo | Recarga visualmente; efecto añadido |
| Rodapié clipable | Desmontable, paso de cables | Menos perfiles disponibles |
¿Alto o bajo?
Un rodapié alto — 10 a 15 cm — da porte a una estancia y agranda visualmente la pared. Encaja bajo techos altos y en interiores clásicos. Un rodapié bajo de 6 o 7 cm se hace olvidar, lo que conviene a los interiores contemporáneos.
Una referencia simple: cuanto más alto el techo, más alto puede ser el rodapié.
Los umbrales de puerta
Cumplen tres funciones: ocultar la holgura de dilatación en el paso, salvar una diferencia de nivel entre dos pavimentos y marcar el límite entre dos estancias.
- Perfil de unión plano — dos pavimentos de la misma altura.
- Perfil de compensación — diferencia de nivel de hasta una decena de milímetros.
- Perfil de remate en L — final del parquet contra un umbral de ventanal o un gres más bajo.
También aquí: el perfil se fija al soporte, no al parquet.
¿Hace falta umbral entre dos estancias?
Técnicamente sí en cuanto se supera cierta superficie continua, sobre todo en colocación flotante — el parquet necesita fraccionarse para no acumular demasiado movimiento. En colocación encolada la limitación es mucho menor y a menudo se puede atravesar sin umbral, lo que da un resultado muy superior. Un argumento más a favor del encolado.
Los casos particulares
- Alrededor de un tubo de radiador — perforar un agujero algo mayor que el tubo y tapar con un embellecedor, nunca con una masilla rígida.
- Contra un ventanal — perfil de remate, conservando la holgura.
- En zona húmeda — la junta perimetral debe rellenarse con un sellador elástico antes de colocar los rodapiés. No es contradictorio: el sellador es flexible, deja mover la madera y a la vez frena el agua.
- Alrededor de una isla de cocina — el parquet pasa por debajo, y la isla no debe pinzarlo.
El error más frecuente
Pegar el rodapié con silicona a la vez a la pared y al parquet, «para que quede bien estanco». El parquet queda prisionero en todo su perímetro. La silicona no cede; la madera sí.
