Vestir una escalera con la misma madera que el suelo da una continuidad que transforma una entrada. Es también la obra más técnica de la casa: cada peldaño es único, nada es reversible, y entra en juego la seguridad.
Por qué un peldaño no es un suelo
Tres diferencias lo determinan todo:
- El apoyo se hace en el borde del peldaño. Es la arista delantera la que recibe el peso y el desgaste, no el centro. Una lama de suelo colocada a ras dejaría un canto vivo que se aplasta y se vuelve peligroso.
- La colocación es siempre encolada y atornillada. Ninguna colocación flotante es concebible: un peldaño que se mueve bajo el pie es un accidente.
- La altura de los peldaños debe seguir siendo regular. Añadir 14 mm sobre las huellas sin tratar la primera y la última crea una diferencia de altura — la causa clásica de caída en una escalera renovada.
Las piezas necesarias
| Pieza | Función |
|---|---|
| La huella | La superficie horizontal donde se pisa |
| El mamperlán | Perfil redondeado o achaflanado que corona la arista delantera |
| La contrahuella | La parte vertical, opcional en una escalera abierta |
| Las zancas | Los laterales, a revestir si la escalera es cerrada |
El mamperlán es la pieza crítica. Existe como perfil a juego en la mayoría de fabricantes; en su defecto, un carpintero lo mecaniza en la misma madera.
¿Multicapa o macizo?
Para una escalera, el espesor y la estabilidad priman sobre todo lo demás.
- Un multicapa de 14 mm o más sirve perfectamente como huella, encolado sobre el peldaño existente. Por debajo de 14 mm, la lama carece de rigidez en voladizo sobre el mamperlán.
- El macizo es la elección tradicional para una escalera rehecha por completo, pero exige un soporte perfectamente seco y estable.
La capa de uso cuenta aquí más que en un suelo: una escalera concentra todo el paso de la casa en una franja de veinte centímetros.
El punto que todo el mundo olvida: la altura
Poner 14 mm de parquet en cada huella no cambia nada… salvo arriba y abajo.
- El primer peldaño queda 14 mm más alto respecto al suelo de abajo — salvo si ese suelo recibe el mismo parquet, en cuyo caso todo se compensa.
- El último peldaño plantea el problema inverso según el nivel del rellano.
Una diferencia de más de 10 mm entre dos peldaños consecutivos se percibe con el pie y constituye un verdadero riesgo de caída. Mida antes, no después.
El desarrollo de la colocación
- Retirar el revestimiento anterior hasta la madera o el hormigón, y eliminar todo rastro de cola o de moqueta.
- Comprobar la solidez de cada peldaño. Un peldaño que cruje se atornilla antes, nunca después.
- Colocar primero las contrahuellas, de arriba hacia abajo.
- Encolar el mamperlán y luego la huella detrás, midiendo cada peldaño individualmente — una escalera nunca es perfectamente regular.
- Apretar durante el fraguado de la cola de polímero.
- Terminar por las zancas y los cuartos de bocel a lo largo de los laterales.
Cuente un día para una escalera recta de trece peldaños, más con peldaños compensados, cada uno de los cuales es un trapecio distinto.
La seguridad
Una escalera de madera barnizada es resbaladiza en calcetines. Es el comentario más frecuente tras una renovación. Dos respuestas eficaces:
- Un acabado antideslizante, o un barniz mate en lugar de satinado.
- Bandas adhesivas transparentes antideslizantes en el borde de cada peldaño, discretas y eficaces.
En una vivienda con niños o personas mayores, no es opcional.
¿Hacerlo uno mismo?
Es una obra de carpintero más que de solador. Si domina bien la ingletadora y la escalera es recta, es viable. En una escalera de caracol, o si no tiene con qué medir una falsa escuadra, encárguelo: un peldaño mal hecho no se rehace, se vuelve a comprar.
