Hereda un parquet antiguo: oscuro, rayado, quizá bajo moqueta durante treinta años. ¿Salvarlo o rehacerlo todo? Tres comprobaciones bastan para decidir, y se hacen en una hora.
Comprobación 1: ¿cuánto espesor queda?
Es el punto que decide todo. Un lijado retira entre 0,5 y 1,5 mm de madera. La pregunta es, pues: ¿queda bastante materia por encima de las fijaciones?
Cómo saberlo: retire un rodapié en un rincón, o levante una lama junto a un umbral. Verá el espesor real y el tipo de suelo.
- Parquet macizo antiguo (22 mm clavado sobre viguetas) — casi siempre queda margen. Estos suelos se han lijado a menudo dos o tres veces y aún admiten otra pasada. Es el caso más favorable.
- Parquet mosaico o taco fino encolado (8 a 10 mm) — uno o dos lijados como máximo en toda su vida. Si ya se ha renovado, se acabó.
- Multicapa — todo depende de la capa de uso. Si aparecen cabezas de clavos o el alma del soporte, no queda nada que lijar.
La señal de alto: si ya asoman cabezas de clavos, o si la madera clara del soporte aparece por zonas, el lijado queda excluido.
Comprobación 2: ¿está sano el soporte?
Un bonito parquet sobre una estructura enferma no se renueva. Compruebe:
- Lamas que se mueven o crujen fuerte — a menudo clavos que han cedido, reparable. Pero un hundimiento general señala un problema de viguetas.
- Marcas de humedad — cercos, lamas ennegrecidas, olor a sótano. Hay que tratar la causa antes que nada, si no el problema volverá.
- Ataques de insectos — pequeños agujeros redondos con serrín fino. Carcoma activa: tratamiento obligatorio, y a veces sustitución de las piezas afectadas.
- Abarquillado — lamas ahuecadas o abombadas se corrigen al lijar si el defecto es leve, no si supera unos milímetros.
Comprobación 3: ¿le gusta?
Pregunta trivial pero decisiva. Un lijado cambia el tono y el acabado; no cambia ni el formato de las lamas, ni el patrón de colocación, ni la especie.
Si su suelo es taco de 6 cm y soñaba con lamas anchas, ningún lijado se las dará. Si quería una espiga, habrá que sustituir.
La tabla de decisión
| Situación | Decisión |
|---|---|
| Macizo antiguo grueso, sano, formato que le conviene | Renovar — la mejor relación resultado/precio |
| Taco fino ya lijado varias veces | Sustituir |
| Humedad no tratada, viguetas hundidas | Tratar primero, decidir después |
| Suelo sano pero formato o patrón no deseado | Sustituir — la renovación no cambiará nada |
| Proyecto de suelo radiante | Sustituir |
Lo que cuesta cada opción
Una renovación completa — lijado, desbastado, acabado — sale en general bastante más barata que una sustitución, material y colocación incluidos. También es más rápida y sin retirar rodapiés ni puertas.
Pero cuidado con el falso ahorro: renovar un suelo al que solo le queda un lijado por delante es aplazar la sustitución unos pocos años. Si la madera está al final de su vida, más vale invertir directamente en un suelo que dure veinte años.
La solución intermedia
Se olvida a menudo: colocar un parquet multicapa nuevo sobre el suelo antiguo, en flotante, si está plano y sano. Eso evita el desmontaje — la partida más sucia y más cara — y el suelo viejo hace de soporte. La única limitación es la altura ganada, a comprobar en puertas y umbrales.
Un multicapa de 14 mm con su base añade unos 16 mm.
En caso de duda
Retire un rodapié, fotografíe el canto del parquet con una regla al lado, y envíenos la foto. Le diremos lo que vemos — y si la respuesta es «su suelo está muy bien, consérvelo», también se lo diremos.
