En una ficha de producto se cruza con «clase 23» o «clase 32». Esas cifras vienen de una norma europea y sirven sobre todo para comparar pavimentos entre sí. Así se leen, y así se entiende por qué solo cuentan parte de la historia en un parquet de madera.
Cómo se construye el código
La clasificación está definida por la norma EN ISO 10874. Se lee en dos cifras.
La primera cifra indica el lugar:
- 2 — uso doméstico, en una vivienda.
- 3 — uso comercial: oficina, tienda, hotel.
- 4 — uso industrial.
La segunda indica la intensidad del paso:
- 1 — moderado
- 2 — general
- 3 — elevado
La tabla completa
| Clase | Corresponde a |
|---|---|
| 21 | Habitación de invitados, vestidor — paso escaso |
| 22 | Dormitorio, salón — uso doméstico normal |
| 23 | Salón, pasillo, entrada — paso intenso de una vivienda familiar |
| 31 | Habitación de hotel, despacho individual pequeño |
| 32 | Oficina, aula, tienda |
| 33 | Vestíbulo, restaurante, gran almacén |
Para una vivienda, apuntar a la clase 23 cubre todos los usos, incluidos entrada y pasillo. Las clases 31 y superiores corresponden al sector terciario.
El límite del sistema para un parquet de madera
Esto es lo que las fichas no siempre dicen: esta clasificación se concibió para pavimentos cuya capa de uso es una superficie decorativa no renovable — laminados, vinilos, moquetas. Cuando está gastada, se sustituye el suelo.
Un parquet de madera funciona de otro modo. Su capa de uso es madera real, que se lija y se rehace. Un parquet con el acabado cansado no es un parquet para tirar: es un parquet para renovar, a menudo por la mitad del precio de una sustitución.
Resultado: para un parquet, dos criterios pesan más que la clase de uso.
Lo que cuenta de verdad
1. El espesor de la capa de uso
Es el verdadero capital de vida útil. Una capa de 2,5 mm permite aproximadamente un lijado, 3,2 mm permite dos, 6 mm permite cuatro o cinco. Cada lijado devuelve al parquet veinte años de servicio.
2. El acabado
Es él quien recibe los golpes, no la madera. Un barniz de poliuretano de calidad industrial aplicado en fábrica resistirá mucho mejor que un aceite aplicado en obra — pero el aceite se repara localmente sin rehacerlo todo.
¿Y la dureza de la madera?
Se mide con el ensayo Brinell (EN 1534) y se expresa en N/mm². El roble se sitúa en torno a 3,4, el nogal algo por debajo, el pino bastante más abajo. Es un indicador útil para comparar especies, pero predice poco sobre los arañazos del día a día: estos dependen ante todo del acabado y de lo que se arrastre por el suelo.
Cómo elegir en la práctica
- Vivienda clásica — clase 23, capa de uso 2,5 mm mínimo, acabado a elegir.
- Vivienda con niños y animales — clase 23, capa de 3 mm o más, clasificación que perdone las marcas, acabado barniz o aceite-cera duro.
- Local profesional con público — clase 32 mínimo, capa de 3 mm o más, acabado industrial.
- Habitación poco frecuentada — la clase 22 basta, no hace falta pagar de más.
¿Dudas sobre una referencia?
Cada ficha de producto del catálogo indica su clase de uso y su espesor de capa de uso. Si falta la información o duda para un proyecto concreto, escríbanos — respondemos en 24 a 48 horas laborables.
